DISTORSIONES COGNITIVAS

La manera que tenemos de pensar e interpretar el mundo puede influir en la forma en la que nos sentimos y actuamos, todo gracias a la distorsiones cognitivas. Por este motivo, es importante prestar atención a nuestros esquemas mentales e intentar que estos sean lo más funcionales posibles.

A veces, las interpretaciones que hacemos de la realidad no son del todo correctas, por lo que podemos estar cayendo en distorsiones cognitivas.. Estas provocan que no podamos experimentar las situaciones que nos ocurren de manera objetiva, favoreciendo una interpretación irracional y que generalmente nos daña. Este tipo de distorsiones pueden hacer que nos relacionemos con nuestro ambiente de una forma disfuncional y desadaptativa, favoreciendo la aparición de emociones desagradables hacia uno mismo, el entorno y el futuro. Hay veces que las personas conciben estas distorsiones como verdades absolutas, mostrando muchas dificultades y resistencias a la hora de darse cuenta de que otra forma de pensar es posible, una forma alternativa de pensamiento que no genere tanto malestar.

La mayoría de las personas suelen presentar algunas distorsiones cognitivas, por lo que es importante poder detectarlas a tiempo, con el objetivo de evitar malestar a largo plazo. De esta manera, podremos entrenar a nuestra mente en realizar nuevas interpretaciones que nos permitan tener un mejor ajuste psicológico.

A continuación, voy a desarrollar algunas de las distorsiones cognitivas más comunes:

Personalización

Este tipo de distorsión cognitiva se basa en que la persona se siente responsable de acontecimientos en los que apenas ha participado.

Por ejemplo: La hija de Miriam ha tenido un problema con sus amigas y se han enfadado todas con ella. Miriam se siente muy fracasada con respecto a la educación de su hija ya que cree que no le ha dado los valores que merece porque si lo hubiera hecho no habría sufrido este conflicto.

Abstracción selectiva o filtraje

Este tipo de distorsión cognitiva consiste en centrar la atención en los aspectos que son negativos o inadecuados y que coinciden con los esquemas cognitivos de la persona. De esta manera, la persona ignora o desatiende el resto de información. En resumen, se tiene en cuenta lo negativo y lo positivo no.

Por ejemplo: Jesús trabaja en el servicio de atención al cliente de su empresa, atendiendo reclamaciones. En el día de hoy ha atendido diez reclamaciones de clientes. De éstas, nueve han sido satisfactorias, ya que los clientes se han ido con su problema resuelto. La décima no ha podido ser resuelta con éxito. Jesús piensa que es un desastre en su trabajo y que no sirve para gestionar las reclamaciones.

Sobregeneralización

Este tipo de distorsión cognitiva hace referencia a la tendencia a creer que, si algo ha ocurrido alguna vez, ocurrirá otras muchas veces.

A Elena le ha dejado su pareja después de tres años juntos. Elena piensa que nadie nunca más le que querrá y que nunca encontrará a nadie que quiera estar con ella.

Maximización y minimización

Este tipo de distorsión cognitiva consiste en magnificar los errores cometidos por la persona y los éxitos de los demás, a la vez que se minimizan los éxitos conseguidos por la persona y los errores de los otros.

Por ejemplo: Celia piensa que da igual que haya sido la única de su clase en aprobar todos los exámenes de la universidad en primera convocatoria. Lo que de verdad le importa a Celia es que no ha conseguido aprobar a la primera el trabajo de fin de grado y sus compañeros sí.

Pensamiento polarizado

Este tipo de distorsión hace referencia a la forma en la que la persona valora los acontecimientos de forma extrema, sin tener en cuenta los aspectos intermedios. Las personas que muestran este tipo de distorsión ven las cosas blancas o negras, rechazando la existencia de una gran escala de grises.

Por ejemplo: Luisa piensa que siempre le sale todo mal, después de haber cometido un error.

Razonamiento emocional

Este tipo de distorsión cognitiva hace referencia a que la persona asume que sus emociones reflejan cómo son las cosas.

Por ejemplo: Pablo se siente incompetente y piensa que es incompetente.

Afirmaciones “debería” o “tengo que”

Este tipo de distorsión cognitiva es de las más comunes y hace referencia a aquellas creencias rígidas e inflexibles acerca de cómo debería de ser uno o los demás. Este tipo de creencias suelen favorecer la autocrítica, la rabia, la ira…

Por ejemplo: Noelia piensa que tiene que gustarle a todo el mundo.

Arturo piensa que debería haberle prestado más atención a su jefe y así éste no lo habría despedido.

Inferencia arbitraria

Este tipo de distorsión cognitiva aparece cuando la persona da por hecho algunas suposiciones sin tener evidencia de ello.

Por ejemplo: Nerea cree que la gente cuando la ve piensa que tiene unas orejas muy feas.

Se puede decir que estas distorsiones cognitivas son aprendidas, por lo que se pueden cambiar

Las distorsiones cognitivas suelen desarrollarse en función de las habilidades que tenga la persona de afrontar los diferentes acontecimientos adversos que se le presenten en la vida. Por tanto, se puede decir que estas distorsiones cognitivas son aprendidas, por lo que se pueden cambiar. Si piensas que tienes algunas de estas distorsiones muy presentes en tu vida y te gustaría cambiar esto, no dudes en contactar con nosotras.

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